

La minería ha tenido un auge notable en los últimos años. Al notable incremento de los
precios de varios de sus productos en los mercados mundiales se agrega el dinamismo
que han tenido los flujos de inversión de las grandes empresas mineras internacionales.
América Latina no ha sido ajena a ese fenómeno y hoy muchos países de la región se
benefician de un notable aumento de los flujos de inversión extranjera y un auge
significativo de exportaciones de la minería. Este inusitado dinamismo se ha dado en
momentos en que ha surgido un nuevo paradigma, basado en la revisión de la
experiencia de varios países, que afirma que la minería puede ser motor de desarrollo.
En ese contexto, cobran especial relevancia interrogantes acerca de la situación de la
minería en Colombia y su impacto económico y social en el país y en las regiones en
que se desarrolla. Este trabajo busca resolver esos interrogantes. En el primer capítulo
se hace una revisión del nuevo paradigma sobre el papel de la minería en el desarrollo
económico y se evalúan varios casos de éxito. El capítulo segundo ofrece una visión
general del impacto de la minería en la economía colombiana en los últimos años,
mientras el tercer capítulo hace una evaluación del papel de la minería en el desarrollo
regional. El capítulo cuarto evalúa la situación competitiva de la minería colombiana en
el contexto internacional. Finalmente, el quinto capítulo muestra el impacto de la
minería en algunas dimensiones adicionales del desarrollo social y regional.
MINNERIA EN EL AGUA
En el proyecto realizado se ha estudiado la situación de vulnerabilidad medioambiental, específicamente del recurso hídrico, causada por la empresa Minera Yanacocha S.R.L (MYSRL) situada en la región de Cajamarca, en el Perú. La empresa minera es origen de conflictos en relación al agua, por su situación (cabecera de cuatro cuencas hidrográficas) y por la contaminación en la cantidad y calidad de sus aguas percibida por la población local. Para conocer los posibles impactos del agua causados por la empresa minera, se decidió estudiar la mineralogía local y las actividades del circuito minero, etapas, gestión de residuos y del recurso hídrico. Se debe destacar la complejidad causada por la gran extensión de la mina (unos 160 km2) y la diferente localización de cada una de sus actividades, distribución y logística. Una vez distinguidas las actividades llevadas a cabo por la minera, se han detectado las posibles afectaciones al medio ambiente, especialmente al recurso agua, debidas a algún fallo en el sistema o por una situación climatológica desfavorable. Además, se ha estudiado la afectación de la calidad de las aguas a partir de un monitoreo realizado por una consultora durante el período 2002-2003 en la zona. Así se determinó la contaminación generada por metales pesados aguas abajo de MYSRL. Esto también sirvió para conocer si existía una contaminación debido a las actividades llevadas a cabo por Minera Yanacocha al comparar datos afectados por la minería con puntos determinados como blancos ambientales. También se determinó comparar las medidas de seguridad y minimización de impactos utilizadas por MYSRL con la nueva normativa Europea sobre minería, que refleja la experiencia europea sobre minería y sus pasivos ambientales. A partir de este estudio se concluye que Minera Yanacocha tiene cinco aspectos medioambientalmente vulnerables: la pila de lixiviación, los embalses, la gestión de drenaje ácido, la gestión de las aguas naturales, y el uso de las plantas de tratamiento. Al mismo tiempo se identifican diversos aspectos a mejorar por parte de la empresa minera (recogidas en la propuesta de actuación), donde además la implementación de mejoras para las vulnerabilidades detectadas, se propone mejoras relacionadas con la población local: mayor transparencia y comunicación sobre monitoreos del agua, planes de seguridad, de emergencia y de prevención de desastres.
Investigacion:
En el aspecto hidrológico los autores señalan el impacto (por remoción de vegetación, pérdida de capas de suelo y compactación) sobre la capacidad de infiltración y la creciente frecuencia y magnitud de aluviones.
Entre otros puntos señalan, que en las partes bajas del valle, el agua es tóxica y dañina para la biodiversidad, y que no se ha documentado recuperación de la diversidad biológica en arroyos impactados por la alta concentración de sulfatos, aún transcurrido un tiempo largo desde la conclusión de la explotación minera.
Palmer y otros, se refieren a distintos impactos sobre la dinámica físico-química del agua, asociados a la alta concentración de sulfatos y otros contaminantes (ej. selenio) con consecuencias sobre las plantas acuáticas y organismos (ej. malformaciones en larvas de peces, fallas reproductivas e impacto sobre la cadena trófica).
Los altos niveles de contaminantes en aguas de pozo para consumo humano y toxinas en el polvo ambiental -son otros de los temas tratados por estos autores- con efectos graves y diversos para la salud humana.
Finalmente se refieren a los pobres resultados alcanzados por las actividades de mitigación (ej. reforestación de áreas perturbadas) en comparación con sitios no perturbados. Esencialmente, la mitigación no puede compensar las pérdidas.
Los autores concluyen que mas allá de las regulaciones que tienen sobre el agua (en la legislación de Norteamérica), los intentos para regular la minería son inadecuados.
En la conclusión proponen, para el caso de Norteamérica, denegar permisos a la explotación minera hasta tanto no se desarrollen nuevos métodos, con evaluación rigurosa y que remedien los problemas aquí tratados, y se alerta sobre la creciente actividad minera en países en desarrollo.
Entre otros puntos señalan, que en las partes bajas del valle, el agua es tóxica y dañina para la biodiversidad, y que no se ha documentado recuperación de la diversidad biológica en arroyos impactados por la alta concentración de sulfatos, aún transcurrido un tiempo largo desde la conclusión de la explotación minera.
Palmer y otros, se refieren a distintos impactos sobre la dinámica físico-química del agua, asociados a la alta concentración de sulfatos y otros contaminantes (ej. selenio) con consecuencias sobre las plantas acuáticas y organismos (ej. malformaciones en larvas de peces, fallas reproductivas e impacto sobre la cadena trófica).
Los altos niveles de contaminantes en aguas de pozo para consumo humano y toxinas en el polvo ambiental -son otros de los temas tratados por estos autores- con efectos graves y diversos para la salud humana.
Finalmente se refieren a los pobres resultados alcanzados por las actividades de mitigación (ej. reforestación de áreas perturbadas) en comparación con sitios no perturbados. Esencialmente, la mitigación no puede compensar las pérdidas.
Los autores concluyen que mas allá de las regulaciones que tienen sobre el agua (en la legislación de Norteamérica), los intentos para regular la minería son inadecuados.
En la conclusión proponen, para el caso de Norteamérica, denegar permisos a la explotación minera hasta tanto no se desarrollen nuevos métodos, con evaluación rigurosa y que remedien los problemas aquí tratados, y se alerta sobre la creciente actividad minera en países en desarrollo.